jueves, 2 de diciembre de 2010

Una mañana en la plaza

Hace mucho pasé por esta plaza. Me pongo a pensar "yo cambié mucho pero esta plaza qliá no".  Eso me lanzó a la siguiente pregunta ¿Así es la vida? ¿uno cambia y sus entornos no? ¿esto es acaso el famoso sentido de la vida? Al parecer si, ya que uno con el paso del tiempo creces pero de los lados, jajaja, es decir me pongo guatón (gordo). Junto con el crecimiento lateral,te casas o emparejas y te tienes que hacer monógamo de facto y de jure. Además se te caen o pícan los dientes por tanta gueá transgénica que se come y  cae el pelo de a poco entre otras cosas... Pero, la plazas siguen ahí con su aire de elegante decadencia acompañados de sus monumentos anquilosados, paralelamente los pobres están esperando ser seducidos por las palabras salvadoras de su redentor terrenal de turno, y los demás, aguardando que algo rompa con sus monótonas existencias mientras que los jóvenes caen en el  eterno error de creerse preparados para cambiar todo, pero alrededor todo sigue igual. Por esto, llego a la conclusión en estas divagaciones que al final del camino, lo que cambia eres tú, nada mas ni nada menos

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Acá puedes opinar libremente, no hay censura previa.
¡¡Aprovecha la oportunidad de decir lo que quieras!!