martes, 9 de agosto de 2011

Paro Nacional o el cuestionamiento al modelo neoliberal en Chile









Durante toda esta década se ha planteado que Chile es el modelo a seguir en América latina, pero al parecer varias cosas huelen mal en las calles de Santiago.

Tras 20 años de una democracia que le ha tenido miedo a las mayorías, ya que a diferencia del resto de América Latina, los electores chilenos van disminuyendo y envejeciendo, dado que el voto no es automático quedando fuera mas de 3 millones de personas de 18 a 30 años sin votar. Esto ha sido culpa de la clase política chilena en su conjunto. Esta falta de representatividad evidentemente hace explosión en la actual crisis de la educación chilena, la cual si llegara a ceder el gobierno de Piñera, sería en la práctica el fin del modelo neoliberal chileno, dado que al ser la educación la fábrica ideológica del modelo, ya que ceder en este punto sería cuestionar de forma y de fondo el actual orden social vigente en Chile.


¿Muchos se preguntan por que ahora se cuestiona el modelo? A diferencia de lo que se cree, las demandas por reformas en el modelo educativo vienen desde 1990 pidiendo un cambio en el modelo de financiamiento educativo. Durante los 20 años de gobierno de la Concertación (alianza entre socialistas y democristianos) esta eludió enfrentar el problema. Es mas que evidente que existe una responsabilidad en los  antiguos opositores a Augusto Pinochet en no asumir esta deuda social. Aylwin, Lagos, Frei y Bachelet no tuvieron el coraje de asumir esta demanda pateando el problema

Durante décadas no se abordó el problema, pero cuando llega Sebastián Piñera al poder, se decide revisar esto, pero en vez de poder pasar como el gobierno que asuma el problema  y  reformar la educación,  por ende, reparar el modelo económico,  declaró abiertamente que la educación es solamente un bien de consumo y que es una actividad para el lucro. Por lo mismo, esto reventó la paciencia de muchos chilenos por pagar por todo sin ver a cambio una inserción social, laboral, muchas veces endeudado hasta no poder y con un modelo que valida a la persona solo por ser alguien que consume y consume hasta morir endeudado. 

Lo grave no es que unos quemen neumáticos, lo grave en Chile hoy es no darse cuenta que no se puede seguir tal como si nada hubiera pasado. Es por ello que Sebastián Piñera tiene dos salidas, o acepta la demanda de  los sectores sociales por una mayor equidad o asume las consecuencias de la rabia popular y en este caso, si es un verdadero demócrata tendrá que renunciar.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Acá puedes opinar libremente, no hay censura previa.
¡¡Aprovecha la oportunidad de decir lo que quieras!!