jueves, 20 de octubre de 2011

La odisea de cambiar dinero en Buenos Aires segunda parte



Por esos asuntos de la vida, tuve que ir a cambiar dinero a la zona de las casas de cambio en Buenos Aires, lease, entre las calles San Martín y Resistencia, a media cuadra del Banco Central (BCRA) y a unas cuadras de la Plaza de Mayo.

Si las restricciones que existen para cambiar dinero en Buenos Aires no fueran suficientes, ahora hay que firmar una declaración jurada donde se incluyen el nombre, dirección, estado civil, CUIL/CUIT (número tributario) y actividad laboral. Todo esto para verificar que uno no es parte del aparato burocrático del Estado y que no se está blanqueando el lavado de dinero.

En mi ida a las casas de cambio, me di cuenta que en varias que tenían el trámite expedito para realizar transacciones, ahora en el caso que uno quiera cambiar dinero, exactamente comprar dólares, necesariamente debe presentar declaración de sueldo. ¿Y si los tiene ahorrados? ¿Y si es una herencia? ¿y si trabaja informalmente? Insisto, creo que hay colocar las clavijas donde corresponde, en los que compran departamentos en Puerto Madero o en los tipos dateados que sacan el dinero en Buquebus o por Ezeiza, no en ahorristas comunes y corrientes que buscar cambiar dinero para lograr una mayor valor de su capital.

No es por nada, señor candidato a vicepresidente, Amado Boudou y señora presidenta del BCRA, Marcó del Pont, pero es muy difícil que un ciudadano común y corriente por querer comprar unos  dólares por que tiene miedo a que sus ahorros se licuen por la inflación y por la paulatina devaluación, le pongan más barreras para cambiar dinero. Entiendo en el caso de un tipo que compre 10,000 dólares todos los días, pero si solo quiere comprar 300 o 400 dólares, eso no es lavado, sino simple desconfianza.

PD: Hay una tercera parte, recién publicada en el blog

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