domingo, 15 de abril de 2012

Si no fue temporal ¿que fue?



Han pasado casi 10 días y lo que azotó el miércoles 4 de abril a la ciudad de Buenos Aires, ya sea temporal, reventón, tornado o lo que haya sido sigue mostrando sus secuelas.Hasta hace dos o tres días, existían viviendas en el conurbano bonaerense que no tenían todavía ni luz ni agua potable, para que vamos a decir de los escombros sin recolectar ni de la cifra oficial de muertos, la cual quedo en 17 o 18, pero a luz de lo que ha salido en cuenta gotas en los medios, los cuales han guardado un ominoso y avergonzante silencio, no estuvieron lamentablemente a la altura de las circunstancias.




¡Que cuarto poder ni ocho cuartos! prefirieron preocuparse de cualquier cosa, desoyendo a los miles que se sintieron abandonados por el Estado (ya sea el ineficiente gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el poco activo Gobierno de la Provincia de Buenos Aires o el gobierno de la Nación Argentina, todos unidos por su desidia. Mientras un ministro menor del gobierno de la Ciudad (todos los demás estaban de vacaciones), Santilli, jugaba a recoger palitos en Belgrano, mientras que el gobernador Scioli se mostró en dos escuelas a la vez que la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner (o Nestor con Peluca) se hacia la solidaria cada vez que existía publicidad en Fútbol para Todos. Estos gestos patéticos de los diversos poderes del Estado, sólo demuestran algo que se observó en la tragedia de Once: Desidia. A la clase política argentina no le interesa la suerte de su pueblo, prefirieron no interrumpir las vacaciones de semana santa antes de atender las demandas sociales. Lo mismo corre para los medios, ya sean escritos o televisivos, no existieron, ya que prefirieron pasar notas pedorras o pagas por algún municipio o compañía que preocuparse de lo que sucedía más allá de Rivadavia (por lo de Mataderos o Parque Avellaneda -de ahí son las fotos-) o más allá de la General Paz.




Lamentable que estemos en un país donde los pobres no interesan para nada. Nos llenamos la boca de inclusión social, pero cuando hay una catástrofe que ocurre en los barrios o en provincias lejanas, ni la clase política (que vive en su propia nube de pedos) o los medios, que pretenden vanamente ser el cuarto poder, no les interesa la suerte de los ciudadanos....si seguimos así, la debacle de la democracia será por culpa de la decadente clase política que ignora de manera eficiente y no asume sus responsabilidades como en la tragedia de Once. Además se une a esta debacle, la incapacidad de los medios de dar voz a la Argentina que existe más allá del Soñando por Bailar, esa Argentina que tarde o temprano dirá Basta! y no quiero escuchar ese Basta! y sus consecuencias, ya que serán dolorosas para todos.





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