domingo, 13 de enero de 2013

NO: La película

Gael García Bernal, protagonista de NO

Por esas cosas de la magia del Internet, pude ver la cinta nominada al Oscar 2013 como mejor película extranjera, la chilena "NO" (sin fecha de estreno por acá), dirigida por Pablo Larraín (el director de "Fuga", "Post Mortem" o "Tony Manero") y protagonizada por Gael García Bernal, Luis Gnecco y Alfredo Castro, Nelson Cantillana, entre otros.  Reconozco que el tema de la película me llega hasta el fondo, dado que en esa época iba en el 3ro medio, en uno de los llamados colegios particulares subvencionados (uno de esos engendros que creo el modelo chileno) y quien escribe se asume que en esa época era bien pelotudo e inocente frente a la vida y en su contexto escolar, estudiando en un curso dividido entre dos bandos, sin llegar a la agresión física, ya que era un juego de niños frente a las danzas de la muerte que había impuesto la dictadura para amordazarnos y acallarnos.

Cuento corto, NO, la película,  trata sobre como se hizo la campaña del NO en el plebiscito de permanencia o no del dictador Augusto Pinochet en octubre de 1988, bajo la perspectiva de un publicista chileno que vivió en el extranjero (García Bernal) quien con otros publicistas comandados por Urrutia (Luis Gnecco) arman la campaña del NO frente a la incredulidad de muchos quienes pensaban que el plebiscito era una formalidad puesta por Pinochet para legitimar su permanencia en el poder. En esto no se necesita ser spoiler para saber que el NO gana y se abre el camino para la interminable transición chilena que sigue hasta hoy.

Afiche estadounidense de NO

La película ofrece chiches para cinéfilos y para concertacionistas: se filma al estilo ochentoso para generar efecto retro de esos de gustan a los cinéfilos y hipster. Además, aparecen en cameos Patricio Aylwin, Patricio Bañados, Flor Motuda, Eugenio Tironi entre otros próceres de la épica concertacionista. Pero más allá de eso, la película para quien no es chileno, se hace larga y por momentos aburrida, ya que está pensada para quienes vivieron ese momento histórico y pese a todo, siguen siendo concertacionistas. Entiendo que parte del establishment chileno y  para muchos que fueron parte de los gobiernos de la concertación quieran dar un punto final a la transición, exorcizandola mediante filmes como NO, pero su herencia sigue viva más que nunca: educación de mercado, desigualdad entre ricos y pobres, un Estado débil en asistencia social, despolitización de las masas y el triunfo de la farandula y consumo como estilo de vida. Al final, el triunfo del No, mostrado en el filme casi como el fin de lo oscura, obvia (por razones del relato contado) que en el fondo fue el triunfo del chilean way, del sálvese quien pueda, de pagar por estudiar, de pagar por tener salud, de no ver más allá de LUN y del provincianismo que nos hace creer como sociedad que estamos mejor que el resto.

Sin querer, Larraín, muestra al espectador chileno que las premisas del NO quedaron en eso, en premisas, ya que la clase política, tal como muestra en la cinta, es corto placista y miedosa, incapaz de desmontar toda la maquinaria creada por una de las mas abyectas dictaduras existente en América Latina.

Link donde puedes ver película completa: http://www.youtube.com/watch?v=Qv0icji3iA8

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