jueves, 1 de septiembre de 2016

Librerias que cierran ¿signo de los tiempos?

Sabía por las redes sociales que la Librería El Vitral (ubicada en Montevideo al 100,  a pasos del Congreso) estaba rematando los libros a 10 ARS cada uno (algo así como 400 CLP, 12 MEX o 0,66 dólares) por  el cierre del local. Ayer andaba por allí y me di una vuelta, pero ya no me encuentro con libros de oferta, sólo con viejos muebles de la librería que estaban a la venta en remate. Pero más allá de lo lamentable de que cierre una librería, sin duda nos estamos encontrando con un proceso que por mucho supera la actual situación de crisis y estancamiento económico que vive este país, sino que tiene que ver con un fenómeno global que es el cambio de costumbres de la sociedad posindustrial.


¿Por que lo digo? Me imagino que los que lean esto, la mayoría mira o se informa en redes sociales como lo son Facebook, Twitter, Instagram o similares, es decir, ya no se lee desde un papel, sino que simplemente lo ves en una pantalla. La revolución tecnológica de los últimos 30 años ha roto con las formas tradicionales de interacción con los medios. Dejamos el papel hace rato (el mismo hecho de que esté escribiendo acá es un muy buen ejemplo) para primero reemplazarlo con la pantalla de la televisión para después pasar a los monitores de los computadores para luego terminar en las pantallas planas reducidas de las notebooks y tablets para caer por ahora en las de los smartphones con 4G. Ya no es necesario tener que comprar el diario al canillita de la esquina para saber que es lo que pasa en el mundo, sólo basta estar conectado a 2, 3 o 4 G o a una red inalambrica de wifi donde con el equipo que sea se puede hacer de todo, leer noticias, jugar, ver que hacen los demás -cual Gran Hermano de cabotaje- o incluso el poder bajar libros sin tener que comprarlos. 


Pero también es cierto que la gente lee cada vez menos, sobretodo en sociedades como las latinoamericanas donde hay una gran deserción escolar  en el secundario (enseñanza media) y un cuasi analfabetismo por no poder comprender lo que se lee incluso a niveles universitarios, lo cual reduce drásticamente la cantidad de lectores reales a un pequeño sector de la sociedad, quedando recluido a sectores medios educados o a mayores de 30 años. El leer es un potencial - si es que no lo es ya-  claro signo de frontera generacional y de clase, los que leen generalmente son adultos y los que ven en sus diversas plataformas electrónicas son de 30 años para abajo. 

Es verdad que en momentos de crisis financieras, los libros son los afectados ya que se considera consumo suntuario y no vital, pero este cambio de interactuar con la lectura se viene realmente con fuerza y en el futuro será mucho más abismal que ahora. En 15 o 20 años, eso sí espero equivocarme, pocas librerías van  a quedar ( y las que queden serán de grandes cadenas o de librerías de viejo vendiendo los libros a precio inauditos)  ya que la mayoría estaremos leyendo desde cualquier cosa que no sea papel (lo mismo va a pasar con los diarios). Más que seguro alguno que lea esto me dirá, yo si leo. No lo dudo, yo también  pero no deja de ser cierto que los que vienen detrás de nosotros mucho apego a las libros y librerías no van a tener, más que seguro, ya sea por que lo leerán desde una pantalla o simplemente por que no entiendan nada de lo que esté impreso. Esa son las consecuencias no deseadas de la modernidad que mucho no me gustan pero que tendremos que hacerle frente de una u otra manera. 

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo con tu comentario. Se lee poco, de mala calidad y se interpreta poco o tergiversado lo q se lee. Por eso, algunos asocian el cierre al gobierno porque asi generan mas impacto en sus criticas. Hace años q vienen cerrando librerías y creo, (puedo equivocarme ) que es la primera vez q un cierre de este tipo genera tanta controversia. Yo sigo a muerte con el libro en mis manos. Buen post. Saludos

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