viernes, 25 de noviembre de 2016

Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer o el reconocimiento de la brutalidad humana






El 25 de Noviembre se celebra (¿?) a nivel global el Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer como una iniciativa de Naciones Unidad para que tomemos conciencia de la violencia hacia las mujeres. Sin duda, fechas como estas (al igual que el 8 de Marzo) nos recuerdan que  la situación de la mujer en muchos lados y no sólo en lugares como Afganistán, India o Irán, no es de las mejores. Ya no es infrecuente en la prensa o en la vida cotidiana escuchar de violaciones masivas, de cruentos asesinatos (los hoy llamados feminicidios) o de situaciones de violencia que sobrepasan los estereotipos clásicos de la violencia hacia la mujer: ejercida por pobres y de bajo nivel cultural, siendo algo transversal.

Tengamos en cuenta que el ser humano pese a los intentos civilizadores de siglos de religión, posteriormente de la ilustración,  la democracia liberal y el socialismo en sus diferentes variantes, no es un sujeto 100% racional,  es en sí un ente violento que dirime buena parte de sus disputas de manera agresiva, ya sea a nivel familiar como social (de ahí que cuando se constituye como actor social lo primero que busca es limitar la violencia). Pero lo anterior NO debe ser un justificativo para que los hombres como individuos y colectivo zarandeemos a las mujeres como si fueran una cosa sin valor, un pedazo de carne que sirve sólo para el placer animal y que cuando no cumple con nuestros deseos debe ser castigada,. Es cierto, son siglos y siglos de la mochila pesada del machismo occidental  y de cosificación que tenemos inculcados tanto hombres y mujeres que no pueden ser borrados de un plumazo, pero tampoco debe ser pretexto para no comenzar a cambiar en algún momento:

Recordemos que la violencia no es sólo golpear físicamente, sino que tenemos varios tipos:

-Cosificarla: que sea algo para el deseo y el adorno
-Menospreciarla, que sea sólo un apéndice del hombre
- Explotarla: Pagarle un sueldo inferior al de un hombre
- Roles limitados: los clásicos inculcados en los juegos infantiles y la vida adulta

Pero tampoco caigamos en el error de que el reconocimiento de la violencia hacia la mujer sea una imposición tal como fue la religión o la ideología, como lo plantea cierto feminismo. Cuando esto se encuentra cargada de violencia la lucha contra la violencia, valga la redundancia, se cae en el mismo circulo vicioso y no llegamos a ningún lado. Combatir la violencia sin duda pasa por un cambio de paradigma pero este debe ser  a largo plazo. Los resultados los veremos con nuestros hijos y nietos que crecerán con otra visión del mundo, que debe partir del hogar. No sacamos nada con colocar avisos, hacer marchas o vociferar en las redes sociales si en nuestra vida cotidiana, en nuestros microespacios no hacemos ninguna cosa por cambiar. Si pretendemos luchar contra la violencia debemos partir por ahí, el resto es palabrería para la gilada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Acá puedes opinar libremente, no hay censura previa.
¡¡Aprovecha la oportunidad de decir lo que quieras!!