miércoles, 9 de noviembre de 2016

Trump: las encuestas fallaron de nuevo

Trump: las encuestas fallaron de nuevo (fuente elpais.com.uy)



Anoche me quede viendo por el cable la cobertura de las elecciones estadounidenses hasta avanzada la madrugada.  Reconozco que me sorprendió que ganara la presidencia Donald Trump, a pesar de todo el aparato mediático que rodeó a Hillary Clinton presentándola como virtual ganadora en las primeras horas del día martes 8. Pero al pasar las horas y al conocerse los números, tanto de votos como de electores (recuerden que Estados Unidos tiene un sistema electoral muy particular), era evidente que Hillary Clinton perdía frente a Trump, cayéndose de nuevo las encuestas políticas por tercera vez en lo que va el año. Primero fue el Brexit británico, luego fue la derrota en las urnas de la propuesta de paz en Colombia y ahora fue el "inesperado" triunfo de Trump en las presidenciales estadounidenses.

¿Que es lo que explicaría el triunfo de Donald Trump y la nueva caída de las encuestas?

En primer lugar, el documentalista Michael Moore había predicho contra la corriente que ganaba Trump ya en el lejano mes de julio (ver artículo de Moore en el Huffington Post en castellano acá). Nadie le hizo caso y muchos en Estados Unidos como en el resto del mundo siguieron pensando que la esposa de Bill Clinton podría derrotar al Berlusconi a la décima potencia que es Donald Trump.

En segundo lugar, la falsa creencia de que el voto latino definiría las elecciones. Pensemos en el caso de Texas y Florida, dos estados importantes donde la población de origen latinoamericano (llamados hispanos en Estados Unidos) se esperaba que votaría a favor de Hillary Clinton. Pero el hecho de ser de origen hispano no te hace biológicamente determinado a votar por el partido Demócrata, sino que puede ser todo lo contrario. Esto último lo comprobé de una manera personal a finales de la década de 1990 cuando conocí a una estadounidense de origen latinoamericano (exactamente colombiano) originaria de Austin, Texas, que era republicana y ya en esa época defendía posturas antiinmigrante, olvidándose que su madre fue una inmigrante ilegal que vino desde Colombia. En otras palabras, recordemos que muchos de los que son de origen latinoamericano, ya son estadounidenses de 2da o 3ra generación pero siguen siendo catalogados como "hispanos", que han adoptado la cosmovisión de la sociedad dominante y para ser aceptados en ella, estos deben ser más papistas que el Papa. Pensemos solamente el caso de esta chica multiplicado por 100 o 200 o 1000 veces en todo lo ancho y largo del país norteamericano.

En un tercer aspecto, Trump fue al grano al mensaje. El votante (tanto hombres y mujeres) de clase media baja y baja que por lo general no es encuestado ni tomado en cuenta por los analistas políticos, no quería escuchar nada sobre el Obamacare ni la defensa de la diversidad ni de políticas de género ni nada que no fuera fácil de explicar ni que le tocaran su sacro derecho de andar armados y cosas similares. En el fondo esta gente quiere volver a la época de la preglobalización, en el período de que tenían dólares para gastar y antes de que sus fábricas, minas y talleres cerraran al no poder competir frente a la mano de obra china y/o otro país en vía de desarrollo. Estos tipos sin futuro ni horizonte claro, al borde de la pauperización permanente votaron al tipo de peluca rubia impresentable que les decía "Make America great again" (Hacer a América grande de nuevo), es decir, creen que con Trump en el poder pueden volver a ser lo que eran antes de la globalización: tipos con trabajo, en otras palabras, recobrar la esencia del sueño americano: esfuerzo, trabajo y egoísmo sagrado capitalista.

Podemos pasar enumerando factores de por que ganó Trump, pero algo queda muy claro: No hay que creerle a los medios mucho ni tenerle mucha fe a las encuestas. 3 veces en este año se han caído estrepitosamente. En otras palabras, a las encuestas hay que replantearlas como mecanismos de medición ya que no son capaces de tener una buena fotografía del momento. ¿Quien iba a pensar que ganaba Trump hace una semana? nadie, ni el mismo. Esperemos que la derrota de Hillary Clinton (pese a tener más votos que Trump pero son particularidades del sistema electoral estadounidense) sea una buena lección para quienes están en el lado progre de la vida...hay que salir del café, de la reunión de intelectuales y del micro clima para ganar elecciones, ya sea en Estados Unidos como en cualquier otro lado del mundo.

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